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D.Vine aterriza en Mala Hierba

IMG-3520¿Quieres saber lo que estamos preparando en nuestro restaurante? Te vamos a sorprender. La innovación en el vino llega a Mala Hierba de la mano de D.Vine. Se trata de la degustación de vino en capsulas. ¡Sí, sí, cómo lo estás leyendo! Es una máquina de alta gama que puede escarciar y servir vinos a temperaturas perfecta. Estamos ultimando un evento para el próximo viernes 15 de diciembre, a partir de las 20:30 con una degustación de vinos franceses en las mejores condiciones de oxigenación y temperatura, y todo ello, de la mano de D.Vine. Reserva en tu agenda una cita con nosotros. ¿Qué te ofrecemos? 2 copas de vino francés y una tapa por 14,90 €. Podrás ver una de las últimas novedades para servir vinos. ¿Qué es D.Vine? Se trata de la primIMG-3521era máquina de cata de vinos de vidrio que airea y calienta el vino en sus botellas. De esta forma, ofrecemos una experiencia sin precedentes, Made in France, probado y aprobado por entusiastas, aficionados y profesionales. Esta empresa nació en Nantes de la mano de tres amigos unidos por la pasión por el vino con el objetivo de transmitir una pasión por los caldos. Cada uno de los vinos pasa por un riguroso examen de aprobación y su resultado es una carta de vinos compuesto por una treintena de referencias, que evoluciona con las añadas y las estaciones.

Vive en el Restaurante Mala Hierba una experiencia única con la mejor de nuestra compañía.

#vivemalahierba

Marcos Villalobos: el corazón de nuestra sala

Sólo necesitas dos segundos de conversación con él para intuir que este hombre tiene un corazón de oro y es un gran profesional de sala porque ha hecho de sus virtudes personales herramientas laborales. Sencillo, trabajador, muy familiar y con un marcado sentido de responsabilidad Marcos te sorprender siempre… pero no por lo de siempre.

 

 

Este “hombretón”, valencianista de alma y valenciano de raza, creció jugando feliz por las calles de Burjassot. Hijo de María Angeles, de Ciudad Real, y de Manolo, de Albacete, Marcos tuvo una infancia muy feliz y desde muy joven destacó como  empleado en la empresa de su padre por ser un auténtico MANITAS!!! Con los años, y tras sus estudios de hostelería y su larga experiencia en un local de restauración que él mismo puso en marcha, su capacidad para arreglarlo todo le confirió valor añadido a sus funciones en sala porque Marcos además de ser nuestro corazón en el servicio es quien lo acaba arreglando todo. Una auténtica “joya”.

 

Su llegada a nuestro restaurante fue entre traumática y anecdótica. Traumática porque su padre había fallecido hacía sólo dos días y cuando Lester lo entrevistó su mirada de bondad también reflejaba tristeza. Anecdótica porque Lester no buscaba hombres para la sala, sino una mujer… pero Marcos supo ganarse su confianza con sinceridad y respeto.

 

Desde entonces este apasionado de las Fallas, amante de la pólvora, enamorado de su esposa, al que no le gusta hacer planes a largo plazo, que no tiene ídolos, que adora la música romántica y que sueña con llevar a sus hijos a Portaventura es quien humaniza nuestra sala. Una de sus frases lo resume todo…. “desde que estoy en Mala Hierba me va mucho mejor la vida”… y a Mala Hierba también Marcos, tu llegada ha sido otra de nuestras bendiciones.

Raquel: la formulación perfecta de nuestros postres

Mirada tierna, gesto tímido y firmeza de valores. Así es Raquel Martínez, el alma de nuestros postres. Raquel vivió sus años de adolescencia en La Malvarrosa de Valencia, aunque sea sus raíces no son cien por ciento valencianas. Su abuela Laura es China, su abuelo José portugués y su padre “cartagenero” residente en Murcia… una fusión de fondos y estilos que la han convertido en la reina de la sutileza en los sabores.

En su vida todo ha sido cocinado entre fogones porque sus padres se enamoraron trabajando en la cocina de un bonito hotel de costa y ella misma encontró el amor trabajando en otra, en su caso en un hotel urbano de la ciudad.

Raquel elaborando uno de los postres

Raquel elaborando uno de los postres

Entenderla requiere observarla… sonríe rememorando su infancia porque le sabe al bizcocho de su tío policía, se emociona recordando su adolescencia porque le huele a la fábrica donde limpiaba anchoas y boquerones con 16 años y te mira con entusiasmo cuando recuerda el martes que llamó a Mala Hierba preguntando si había sido seleccionada y Lester le dijo que volviera para conocerla mejor. Ese día fue su día de suerte, Lester y Pascal se cruzaron en su camino y ella en el del equipo de Mala Hierba. Sólo hace de eso dos meses.

Con ella nuestros postres han crecido, siempre desde la medida perfecta de los ingredientes. Todo se sale a pedir de boca, pero alcanza la genialidad con el tiramisú.

Su vida personal gira alrededor de David y Mikel

Tiene un sueño: Visitar VENECIA

En San Valentín, vente a Mala Hierba, por amor … o por amistad

La celebración de San Valentín es una tradición popular que se celebra el 14 de febrero porque es la onomástica de ese santo, de ahí que mucha gente le confiera un marcado sentido religioso. Sin embargo hay quien asegura que tiene orígenes paganos porque en la Antigua Roma ese día se dedicaba a la fertilidad.

Hay que esperar hasta el siglo XIV para encontrar un texto que asocie esta festividad con el amor. Concretamente hay que remitirse al poema titulado “Parlamento de los pájaros,” del escritor inglés Geoffrey Chaucer, para hallar la primera mención al Día de San Valentín como un día de festejo para los enamorados. A partir del poema de Chaucer se comenzó a considerar el Día de San Valentín como un día dedicado al amor.

A partir de ahí cada país ha ido asentando sus tradiciones y en Valencia, donde ya celebramos el dia de los enamorados el 9 de octubre, hemos convertido ese día en la excusa perfecta para disfrutar de los nuestros. Al fin y al cabo en muchos países el 14 de febrero también es el Día de la Amistad.

Así es que con amigos, familias o pareja… no lo dudes! Vente a disfrutar de lo más importante de tu vida… sea porque es una fiesta religiosa, pagana o comercial, al final lo que importa es disfrutar de la mejor compañía!

Este es nuestro menún (pincha aquí)

 

Restaurante Mala Hierba, el sueño de Lester y Pascal

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“Sabía que quería mi restaurante” afirma Lester, “yo de niño sabía que me gustaba comer”, apunta Pascal. La historia de un guatemalteco y un francés que ha acabado dando vida a Restaurante Mala Hierba, un restaurante en la zona de Aragón de Valencia con un toque distinto.
Ambos se conocieron en el prestigioso centro donostiarra del Basque Culinary, pero su historia arranca mucho antes.
La de Lester cinco años antes cuando desde su Guatemala natal decide venir hasta las Canarias para hacer un máster de gestión y dirección hotelera. Cinco años en las islas afortunadas le sirvieron para formarse, trabajar en hoteles y restaurantes, y hasta para dar clases en el mismo máster del que fue alumno. “Llegue a España sin saber casi ni a dónde iba, había estado seis meses en EEUU, pero me atraía más España, sin duda”.
“Sabía que quería mi restaurante”, ese mantra que Lester repite y con el que sonríe cuando recorre con la vista Mala Hierba, este gran proyecto puesto en marcha junto a Pascal. Tras cinco años en Canarias “me sentía algo inseguro, había trabajado en la dirección de hoteles, prefería un restaurante, pero me faltaba algo más de formación en materia de gestión, busqué dónde formarme y la opción del Basque Culinary era la mejor, así que empaqueté todo en Canarias, me crucé la península y llegué a San Sebastián”. El resto, conocer a Pascal, llegar a Valencia, trabajar en un restaurante y la puesta en marcha de Restaurante Mala Hierba forma parte de una historia vertiginosa.

 

La pasión
Pascal pone la parte creativa en la cocina a este dúo. Su niñez transcurrió en Costa de Marfil, y allí descubrió que le gustaba comer desde bien pequeño, y la atracción por la cocina llegó pronto. Recuerda Pascal su primera influencia, su madre, “una gran cocinera, que trabajaba en un restaurante en Costa de Marfil”, y asegura que siempre supo que el mundo de la cocina “era muy difícil”.
Pasión por la cocina, por los ingredientes, por la creatividad. Pascal afirma que aún busca algún alimento cocinado que no le guste, y reconoce que necesita “tranquilidad para cocinar, es la mejor forma de ser creativo y de que todo salga como me gusta”.
Un pequeño secreto de Pascal: “duermo con una libreta en la mesilla de noche, no sabes cuándo te va a venir una idea”, eso y sus proveedores del Mercado Central de Valencia, sin los que no podría vivir, aunque esa es una historia que contaremos otro día.
La perseverancia de Lester y la creatividad de Pascal, el binomio Restaurante Mala Hierba.